21 abril

Crónica Negra en Igualada

Anatomía de la Sombra: Evolución Histórica y Forense de la Crónica Negra en Igualada

La historia de una ciudad no solo se escribe con sus éxitos industriales o sus festividades; se define también por sus fracturas sociales y sus episodios más oscuros. Igualada, capital de la Anoia, alberga una crónica negra que funciona como un laboratorio sociológico: desde la violencia jurisdiccional del siglo XV hasta la sofisticación tecnológica de las investigaciones actuales. Este blog propone un recorrido exhaustivo por los sucesos que han marcado el imaginario colectivo igualadino.[1, 2, 3]

Las calles de la Igualada , testigos de los primeros conflictos de honor y poder.

1. El Conflicto Jurisdiccional: Huguet de Serrallonga (1440-1448)

El registro criminal más antiguo de la villa no es un crimen común, sino un desafío institucional. En 1440, el somatén de Igualada se alzó contra los hermanos Ferrer por herir a Simó Fonoll y su esposa.[4] En este clima de tensión, el notario Huguet de Serrallonga fue denunciado por difamar a la milicia y al Conde de Prades. Serrallonga se refugió en el castillo de Dòdena, negándose a cumplir con sus obligaciones militares, lo que derivó en su arresto bajo una fianza de 100 libras.[4]

La importancia técnica de este caso reside en el documento hallado en el manual XXII de su notaría: la poesía "presó scura" (1448). En ella, Serrallonga implora a la Virgen María ser liberado de la opresión del Obispo de Urgell. Es un testimonio forense temprano sobre el impacto del encierro y el uso de la justicia como herramienta de pacificación en una sociedad estamental.

2. Violencia de Clase y el Locaut de 1919

La industrialización transformó la criminalidad en violencia sociopolítica. El edificio del Vapor Vell (La Igualadina Algodonera) se convirtió en el epicentro de la lucha entre una burguesía cohesionada y un sindicalismo radicalizado. El hito definitivo fue el locaut de 1919: un cierre patronal que duró 85 días y afectó a cerca de 9.000 trabajadores.[5, 6]

Durante este periodo, operó la temida Banda Martorell, un grupo parapolicial liderado por el inspector Francisco Martorell. Estos grupos aplicaban la "ley de fugas", asesinando a líderes de la CNT por la espalda bajo el pretexto de intento de evasión. Atentados con explosivos, como los sufridos en las casas de los industriales Joan Llansana y Jaume Talló en 1920, demuestran que el crimen en Igualada era, en esa época, una extensión de la guerra de clases.[6, 7, 8]

El Vapor Vell representa la era donde el conflicto industrial se pagaba con sangre y represión.

3. La Masacre de la Pobla de Ferran (1928)

Uno de los episodios más atroces de la región fue protagonizado por Josep Marimón Carles. Afectado por el mal de Pott (tuberculosis ósea) contraído en el servicio militar, Marimón quedó físicamente degradado y socialmente marginado.[9, 10] El sábado 19 de mayo de 1928, ejecutó a sangre fría a diez personas, entre ellas ocho niños, utilizando una escopeta y un hacha.

El asesino engañó a los menores prometiéndoles cazar pichones en un pajar (pallissa), donde perpetró la carnicería. Tras diez días de búsqueda por parte de la Guardia Civil y 300 somatenes, Marimón fue localizado durmiendo en un campo de trigo cerca de Passanant y abatido de un disparo en el ojo izquierdo. Este caso sigue siendo el mayor asesinato en masa en España cometido por un solo individuo por motivos patológicos.

4. Gloria Vivancos: El Caso de las Palmeras (1985)

En agosto de 1985, el hallazgo del cuerpo de Gloria Vivancos (18 años) en un descampado de Calafell conmocionó a Igualada. El cadáver presentaba una puesta en escena meticulosa: descalza, con las sabates colocadas de forma simétrica a su lado. Las sospechas recayeron en su novio, Ròmul Lladó, miembro de una familia influyente vinculada al sector textil y al Opus Dei.

El juicio fue una batalla de indicios balísticos. Se incautaron armas del calibre.38 en el entorno del sospechoso, pero la falta de pruebas biológicas directas y las contradicciones en la coartada generaron una profunda división social entre la Igualada acomodada y la clase trabajadora de la que procedía la víctima.

5. El Misterio de Francina Castelltort (2006)

El 31 de octubre de 2006, la exregidora Francina Castelltort fue asesinada en Cal Truco, una finca familiar en reformas en la calle Òdena 39. El cuerpo fue hallado con el rostro destrozado a golpes en una habitación cerrada con tres vueltas de llave. A pesar de un sumario de 1.800 páginas, el único acusado, Iván Mantas, fue absuelto por un jurado popular en 2008.[11, 12]

La sentencia de absolución se basó en seis puntos críticos, destacando la imposibilidad horaria (testigos situaron a Mantas lejos del lugar a la hora de la muerte) y la ausencia total de su ADN en la escena o en la víctima. Este fracaso judicial dejó el crimen sin resolver y una profunda sombra de desconfianza sobre los protocolos de los Mossos d'Esquadra en la época.

6. Tecnología Forense: El Caso de Brian Raimundo (2021)

El caso de la agresión sexual a una menor en Halloween de 2021 demostró la potencia de la criminalística moderna. Tras una tortura de 20 minutos en el polígono Les Comes, la víctima fue hallada en estado crítico.[13, 14] La investigación, denominada Operación NIT, no contó con testigos presenciales, pero sí con un "rastro radioeléctrico".[15]

El análisis cruzado de señales de telefonía y las grabaciones de 155 cámaras permitió identificar al "individuo 11": Brian Raimundo Céspedes. La prueba definitiva fue el hallazgo de ADN de la víctima en la manga de una chaqueta del acusado. Brian, que ya tenía antecedentes por agredir a su hermanastra, fue condenado a 35 años de prisión en 2024, subrayando el tribunal que "la maldad existe" por sí misma.[14, 16, 17]

La vigilancia tecnológica actual ha sustituido al somatén en el control de la seguridad ciudadana.

Conclusión

Al analizar los datos de criminalidad de 2024, se observa una reducción del 9,4% en infracciones penales totales en Igualada, con descensos significativos en delitos sexuales (-38%) y robos con violencia. Sin embargo, la crónica negra nos recuerda que la seguridad es una construcción frágil. De las plegarias del notario Serrallonga al rastreo digital de Brian Raimundo, el mal solo ha mutado en sus formas, permaneciendo como el espejo más fiel de las tensiones de nuestra propia sociedad.


Fuentes y Bibliografía:

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