Igualada — Parte 5: Bombardeos, posguerra, resiliencia industrial y patrimonio
Los capítulos finales del periodo convulso del primer tercio del siglo XX dejan a Igualada en una situación dramática: la Guerra Civil trajo pérdidas humanas y materiales, y la posguerra obligó a la ciudad a reinventar su tejido productivo. A partir de la segunda mitad del siglo XX se abrirá un proceso de modernización y patrimonialización que consolidará la identidad industrial de Igualada y su proyección internacional.
1. Bombardeos de enero de 1939
Con el avance franquista y la ruptura del frente del Ebro, la aviación enemiga perpetró una campaña de bombardeos sobre la retaguardia. Igualada sufrió ataques intensos en los días 20, 21 y 22 de enero de 1939 dirigidos a infraestructuras, comunicaciones y la industria. Aunque las cifras de víctimas directas fueron menores que en otros episodios más letales en Cataluña, la destrucción material fue significativa: instalaciones fabriles dañadas, infraestructuras de transporte afectadas y un fuerte impacto psicológico en la población civil.
2. Entrada franquista y represión
El 22 de enero de 1939 las tropas franquistas entraron en Igualada. La posguerra se caracterizó por juicios sumarísimos, ejecuciones y una represión política que dejó marcas profundas. Estudios históricos contabilizan cientos de víctimas vinculadas al conflicto —soldados, civiles víctimas de las colectivizaciones, represaliados por el bando vencedor y exiliados fallecidos— y señalan que la memoria local quedó atravesada por pérdidas humanas y la diáspora forzada.
3. Reconversión productiva en tiempos del franquismo
Tras la autarquía, Igualada tuvo que adaptarse. La industria curtidora —históricamente central— enfrentó nuevos retos: escasez de materias primas, mercados cerrados, y luego la necesidad de modernizar procesos productivos y cumplir normas ambientales emergentes. La respuesta fue una doble transformación: tecnificación de procesos y especialización en producto de alto valor.
4. Depuración ecológica y tecnificación
La presión por la contaminación del río Anoia y la regulación europea exigieron inversiones en depuración. Muchas pequeñas curtidurías artesanales no pudieron asumir los costes y cerraron; las que permanecieron se reestructuraron en compañías de mayor tamaño y tecnificación. La construcción de una planta depuradora y la adopción de técnicas limpias marcaron el paso hacia un sector más sostenible y competitivo.
5. El Igualada Leather Cluster
Lejos de desaparecer, el sector se especializó. El “Igualada Leather Cluster” es hoy un ejemplo de cómo un tejido industrial puede reconvertirse y posicionarse en nichos de alto valor añadido: adoberías proveedoras de marcas de lujo, control de calidad, certificaciones y una cadena productiva orientada a la excelencia. Las pieles igualadinas llegaron a abastecer casas de lujo europeas, lo que supuso una nueva forma de internacionalización basada en la calidad y no en el volumen.
6. Patrimonialización: museos y Rec.0
La ciudad ha sabido transformar su memoria industrial en recurso cultural y turístico. El Museu de la Pell d'Igualada y sedes como Cal Boyer y Cal Granotes permiten explicar, conservar y visitar la historia del curtido y la industria asociada. Por otra parte, el fenómeno Rec.0 —pop-ups y tiendas efímeras en fábricas rehabilitadas— ha recuperado espacios industriales para la moda, el comercio y la creación contemporánea, atrayendo a visitantes y reactivando el barrio del Rec.
7. Tradiciones y cohesión social
A pesar de las fracturas, la ciudad mantuvo y recuperó expresiones culturales que refuerzan su identidad: la Cabalgata de Reyes (documentada desde 1895), la Fiesta Mayor de San Bartolomé y la recuperación de danzas y bailes tradicionales mediante iniciativas de la Federació del Seguici Tradicional i Històric d'Igualada. Estas celebraciones son signos de continuidad que anudan pasado y presente.
8. Conclusión: resiliencia de una ciudad interior
La trayectoria de Igualada es la de una ciudad que aprendió a convertir restricciones —orográficas, logísticas, políticas— en estrategias productivas. Desde la villa-mercat hasta el Leather Cluster, la historia igualadina combina conflicto social, innovación técnica y recuperación patrimonial. Hoy la ciudad es ejemplo de cómo industrialización, memoria y creatividad pueden integrarse para construir un futuro que respete su pasado.
Anexo: figuras ilustres
- Jaume Caresmar i Alemany (1717–1791): historiador y archivista.
- Pere Vives Vich (1858–1938): militar e ingeniero.
- Joan Mercader i Riba (1917–1989): historiador local.
- Familia Godó: dinastía industrial y mediática.
Fuente principal para esta serie de entregas: “Historia de Igualada: Acontecimientos Clave”. 4

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